jueves, 28 de junio de 2012

¡QUÉ BONITO!

Ahí los tienes, uno del Real Madrid y otro del Barcelona... Cosas así te dejan sin palabras.

domingo, 17 de junio de 2012

ASÍ ME VIO: DIEGO EN SU BLOG "ALDANI"


Me ha hecho una enorme ilusión recibir el aviso de que había una visión de Thiago en el blog de Diego Vela, llamado "Alnadí", ¡Y vaya visión! En esta visión entre dorada y plateada -aunque las zapas siguen siendo plateadas- me han crecido las zapatillas, aunque me ha disminuido el culo, jajaja. Pero no así el orgullo de que, a pesar de estar tan ausente de la blgosfera, todavía hay quién se acuerda del Thiaguismo Plateado y tienes visiones de un Sant Thiago, yacente, indolente, un poco indignado pero apático, pues es tan gordo lo que ve a su alrededor que ya no vale la pena ni escribirlo. De ahí la necesidad de darme un poco de aire, aunque sea a base de abanicos de plumas. 

Diego, acompaña la foto, que ha titulado así "San Thiago",  con el siguietne texto, un poco críptico para mí:

We will make war war war, then love love love 
Then the arrow the arrow the arrow in your heart heart heart
Here in the head will be You & I."


Bueno, si que parece entenderse una adaptación del viejo slogan de hacer el amor y no la guerra, o así he querido yo entenderlo. Es que hoy la guerra está lamentablemente perdida.

En fin, muchas gracias, Diego, cari por ésta última -que no la última- visión de Thiago. Tu visión me ha encantado, me ha llenado de ilusión, no exenta de un poco de nostalgia, y me ha hecho retomar el blog con uno de mis más queridos post, los de "Yo una vez dibujé a Thiago" (aunque vale que no sea un dibujo ni nada parecido). Aquí tienes tu carnet que lo certifica. Bezos.


miércoles, 13 de junio de 2012

Y AHORA UNOS MINUTOS PARA LA PUBLICIDAD, XXVII


¿Pero TOUS no es la marca de los ositos... Entonces por qué depila al modelo de su nueva colonia para hombres? Ya no entiendo nada.

martes, 5 de junio de 2012

MI NUEVO BLOG

Os presento a mi nuevo blog de fotos, donde voy a ir subiendo todas las que pongo en Instagram.

Donde puedes encontrar fotos como ésta, todas ellas hechas por mí con mi cámara o mi iPhone:







sábado, 2 de junio de 2012

UN PAÍS AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS



Y no me estoy refiriendo a este país en que vivimos y la crisis que estamos sufriendo ¿o sí? En realidad quiero expresar lo que podría ser la crónica de la última obra de teatro a la que he asistido esta temporada. Se trata, una vez más, de una adaptación y dirección de Miguel del Arco, esta vez de la obra llamada “El inspector” de Nikolái Gogol.  Y es que, en ella, retrata una sociedad enferma y corrupta, en la que lo único que importa es el medrar y el dinero a costa de lo que sea, y de la que se monta, cuando se presenta allí un inspector mandado desde la capital.

Todo ello visto desde el humor. Un humor que entronca con la tradición española del vodevil y con las representaciones de “puertas”. Puertas que se abren y que se cierran y que por ellas entran y salen los actores constantemente. Desde luego, aspecto que el montaje ha querido remarcar, pues son casi las puertas –y una llamativa escalera- los únicos elementos del montaje. Por ello me recordó además, –cosa que remarco en el título por si alguno no se había dado cuenta-, a la conocida peli de Almodóvar.

Los chistes son más o menos previsibles, y con las inevitables referencias a la actualidad, a los indignados, a los banqueros, y hasta a Amy Winehouse. Pero la función está tan movida y bien dirigida, y los actores están tan geniales en sus papeles – encabezados por Gonzalo de Castro, el Dr. Mateo de la televisión-, que la representación se ve en un plisplás, resulta muy divertida para el público, y  termina en una especie de catarsis general.  Miguel del Arco, sigue en su imparable ascenso, y en su búsqueda de nuevas maneras de expresar las cosas, y de acercar el teatro a la gente. Bien es verdad, que ya resulta difícil ser original y así, su idea de hacer aparecer a los actores entre el público en ocasiones resulta ya muy vista. Eso sí, geniales los números musicales bien insertados en la trama, y muy bien vocalizados, cosa rara, cuando los actores cantan.

En fin, un buen paseo  posterior y de nuevo por el multicultural barrio de Lavapiés, sin que además esta vez gastara nada, pues me invitaron a todo, bien vale una divertida velada. Ahora Enrique Jardiel Poncela ya puede descansar tranquilo, su divertido teatro ya tiene continuador, y es ni más ni menos que …. ¡Gogol!, jajaja.