sábado, 2 de junio de 2012

UN PAÍS AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS



Y no me estoy refiriendo a este país en que vivimos y la crisis que estamos sufriendo ¿o sí? En realidad quiero expresar lo que podría ser la crónica de la última obra de teatro a la que he asistido esta temporada. Se trata, una vez más, de una adaptación y dirección de Miguel del Arco, esta vez de la obra llamada “El inspector” de Nikolái Gogol.  Y es que, en ella, retrata una sociedad enferma y corrupta, en la que lo único que importa es el medrar y el dinero a costa de lo que sea, y de la que se monta, cuando se presenta allí un inspector mandado desde la capital.

Todo ello visto desde el humor. Un humor que entronca con la tradición española del vodevil y con las representaciones de “puertas”. Puertas que se abren y que se cierran y que por ellas entran y salen los actores constantemente. Desde luego, aspecto que el montaje ha querido remarcar, pues son casi las puertas –y una llamativa escalera- los únicos elementos del montaje. Por ello me recordó además, –cosa que remarco en el título por si alguno no se había dado cuenta-, a la conocida peli de Almodóvar.

Los chistes son más o menos previsibles, y con las inevitables referencias a la actualidad, a los indignados, a los banqueros, y hasta a Amy Winehouse. Pero la función está tan movida y bien dirigida, y los actores están tan geniales en sus papeles – encabezados por Gonzalo de Castro, el Dr. Mateo de la televisión-, que la representación se ve en un plisplás, resulta muy divertida para el público, y  termina en una especie de catarsis general.  Miguel del Arco, sigue en su imparable ascenso, y en su búsqueda de nuevas maneras de expresar las cosas, y de acercar el teatro a la gente. Bien es verdad, que ya resulta difícil ser original y así, su idea de hacer aparecer a los actores entre el público en ocasiones resulta ya muy vista. Eso sí, geniales los números musicales bien insertados en la trama, y muy bien vocalizados, cosa rara, cuando los actores cantan.

En fin, un buen paseo  posterior y de nuevo por el multicultural barrio de Lavapiés, sin que además esta vez gastara nada, pues me invitaron a todo, bien vale una divertida velada. Ahora Enrique Jardiel Poncela ya puede descansar tranquilo, su divertido teatro ya tiene continuador, y es ni más ni menos que …. ¡Gogol!, jajaja. 

10 comentarios:

Roberto T dijo...

Pues no, no me había dado cuenta del detalle del título, la verdad. Ya sabes que los sábados algunos andamos con las facultades disminuídas (y no me refiero a los recortes en la enseñanza universitaria, jajaja). Bueno, el humor es el género más difícil de todos, y hacer reír es todo un arte. Me encantan esas comedias de escaleras y puertas, siempre dan mucho juego. Y ya se ve que Nikolai Gogol tenía talento para la comedia, casi tanto como cuando bailaba en la discoteca, y se hacía llamar Gogó Nikolai, jajaja, qué tiempos aquellos, jajaja. Nada, que hoy no estoy ni para hacer chistes, así que me voy haciendo mutis por el foro, jajaja. Besos.

Manuel dijo...

;D Según Rajoy no esta al borde del precipicio...puede ser que por que ya cae por el precipicio este al borde de los nervios...

Saludos

HISTORIAS DE ESTA VIDA X JMEC............... dijo...

YO CREO QUE HAY QUE HABLAR DE SOLUCIONES Y DEJARNOS DE LA HERENCIA RECIBIDA.................ERES MUY CULTURAL,O ES QUE TIENES MUCHA PASTA................ABRAZOS...........

alvaro Locx dijo...

Cariño mío no sé que hacer seguir callado, seguir con él... o ser sincero y serte fiel...

Hola

Pues yo me pensaba que hablarías de tu hermoso país y de la Vice que por momentos creo tendra un ataque de ezquizofrenia.

Pues tu la buena vida, para ti nunca hay crisis, cari eres como el sol del verano.

besiños.

Peace-for-ever dijo...

Qué pena que no te refirieras a este país que en este momento es el hazmerreír de Europa y del mundo entero... ¡Dios santo! ¡Qué ridículo estamos haciendo!

Ya lo decía Machado: Españolito que vienes al mundo te salve dios, una de las dos españas ha de helarte el corazón...

Un apunte sobre ese estreno: "Una España codiciosa y ridícula con dirección y reparto sobresalientes. Gonzalo de Castro es un alcalde feroz, cobarde y arrollador. Ahí es nada.

'El inspector' de Nikolái Gógol (1809-1852) se estrenó en 1836 en Moscú. Su planteamiento satírico provocaba carcajadas e indignación. Bajo la dura censura zarista el prestigio intelectual del escritor, protegido nada menos que por Aleksander Pushkin, le permitió ridiculizar a la clase política a través de un alcalde. El hecho de que no hubiera en toda la comedia un solo personaje honrado indignó a mucha gente. El autor señaló que sí había uno: la risa.
" (http://suite101.net/article/el-inspector-de-gogol-miguel-del-arco-una-farsa-espectacular-a79443)

Un abrazo.

Pimpf dijo...

Uhm, yo no tengo ahora muy claro, porque soy muy de ir de vez en cuando al teatro, pero hablaron el otro día en la radio de una de las obras que viste, no sé si esta o la anterior. Chuchi, Lavapies se sale, aunque tiene días también, en ocasiones es demasiado interracial, vamos, que se convierte en peligroso. A mi me gusta mucho la calle de Argumosa, sobre todo para cenar, un lujazo, hasta puedo recomendar algún sitio, nade de comida extranjera.

Bcios ricos

Merche Pallarés dijo...

Estás muy treatero últimamente, cariñín. Muy buenas reseñas de las dos obras, especialmente ésta de Gogol :) Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Echo de menos un post tuyo sobre el culebrón de Dívar y sus cenas de parejita bastante secretas...

Thiago dijo...

Ay, Merche, cari... se habla tanto ya de todo, y está todo tan mal, y es tan inútil escribir de nada, que se me quitan las ganas. Estan tan crecidos, siguen echando la culpa de todo al PSOE, mientras hacen lo que les sale de los cojones, tan sin verguenza, que me da pereza esecirbir.

Me gustaba mas darles caña cuando estaban en la oposición que ahora que los tenemos gobernando.


Bezos.

Merche Pallarés dijo...

Te entiendo, cariñín. De todas formas poco a poco nos vamos enterando... Por cierto, te echo de menos en mi blog, sniff... Besotes, M.