Dos de aquellos cuatro chicos eran hermanos. Eran hermanos gemelos. Muy atractivos, altos y espigados de pelo largo y rubio, con unos ojos claros, crecieron en un ambiente abiertamente femenino y de inclinaciones artísticas. Y aunque, al principio, como todos los jóvenes de su edad, tuvieron alguna duda sobre su sexualidad, pronto descubrieron que eran gays. Y a nadie de su familia sorprendieron cuando lo confesaron abiertamente, saliendo del armario sin traumas. Su padre lo entendió a la perfección, puesto que el mismo había jugado con el equívoco y coqueteado con algunos hombres, sin que, en realidad, nunca se supiera nada objetivo del asunto ni nadie pudiera probarlo.
Pero no hay que ser morbosos. Ambos compartieron deseos y pajas, pero no vencieron nunca uno de los más ocultos tabús. A menudo salían a divertirse juntos a la búsqueda de presas, pero nunca tuvieron sexo entre ellos; aunque les gustaba jugar con el equívoco. Realmente es difícil sentir atracción por un hermano con el que convives y creces, a pesar del componente claramente narcisista que a la mayoría de los gays se le supone. Se enamoraron del mismo compañero del colegio, eso sí; aunque luego cada uno tuvo sus propios ligues. Uno se decantó por ser activo, en cambio el otro parecía ser pasivo; en eso se diferenciaban. Cuentan que alguna vez hicieron un trío con algún amor pasajero, pero nada se sabe a ciencia cierta, pues llevaron su vida sexual con la discreción de su padre. Una vez hicieron trampa en un examen, presentándose uno por otro. En lo profesional, pronto fueron descubiertos por un cazatalentos y espabilado manager, que les propuso desfilar para una conocida firma de moda, aprovechando el tirón mediático de su belleza y de su apellido. Y ahora, entre sus proyectos se cuenta el sacar un disco y participar en una serie juvenil de una televisión privada.
Los otros dos también eran gemelos pero crecieron en un ambiente más masculino, aunque también más agitado, siguiendo a uno de sus padres –un famoso cantante-, de país en país. También eran gemelos, y como los anteriores pronto descubrieron, también, que ambos eran gays. No era de extrañar, puesto que sus padres eran dos gays que habían decidido tener así descendencia. Nunca se terminó la discusión sobre si los gays nacen o se hacen. Para los detractores del matrimonio gay eran la prueba de que los hijos criados en un hogar gay salían gays. Y para los que mantenían el principio genético de que gay se nace eran la misma prueba viviente –y no una sino dos-, de que efectivamente se nace gay, y esta condición resulta independiente de las condiciones sociales y ambientales. Vanas discusiones.
Habían nacido de un vientre de alquiler, y en eso tampoco se distinguían de los anteriores. Muy bien formados de cuerpo debido a que hacían mucho deporte, eran en cambio, morenos. Y desde muy jóvenes dieron sobradas muestras de un gran sentido musical y del ritmo, bailando como los propios ángeles. Siempre actuaban en las funciones de los internados en los que se encontraban. Pero a la hora de buscarse la manera de ganarse la vida, optaron por estudiar. Uno hizo ingeniería nuclear y el otro medicina neurológica, ambos con unos expedientes brillantes. Eso sí, el estudiar tanto y en tantos sitios les impidió divertirse más, y no tuvieron una vida sexual muy agitada. Además, ambos habían decidido mantenerse vírgenes para cuando llegara su príncipe azul. También solían salir juntos a menudo para divertirse, aunque más inocentemente. Uno creía ser pasivo, y el otro se sentía casi completamente activo, y ambos se hicieron un gran tatuaje que les bajaba desde el hombro por todo el brazo derecho.
Un día, en una conocida discoteca de Madrid a la que habían acudido las dos parejas, se produjo el inevitable encuentro, aquel para el que parecían los cuatro determinados. Pasaron juntos toda la velada, contándose mil y una anécdotas de sus vidas. Hablaron, bebieron, se rieron, se reconocieron, bailaron y se besaron. Esa noche se acostaron los cuatro, pero –lo siento por vuestras mentes perversas otra vez,- en parejas de dos, aunque en camas contiguas. La cosa salió bien, y después de hacer el amor, sudado, descansado y vuelto a hacer el amor, se hicieron novios a la mañana siguiente.
Pronto fue una noticia de todas las revistas del corazón, se comentó en todas las televisiones digitales, y se hizo del tema más de un chascarrillo, incluso algún comentario abiertamente homófobo. No en balde estas dos parejas suponían la unión de dos de los más famosos linajes de la iconografía gay mundial. Nunca sabremos el porqué, pero Diego se fijó en Valenttino y Tadeo en Mateo. Era la unión de dos conocidas familias artísticas, la Bosé y la Martin. El día de la petición de mano había supuestamente -entre padres e hijos- siete gays en el salón de aquella mansión de Somosaguas.
Esta es la verdadera historia de cómo se conocieron y prometieron los dos hijos gemelitos de Miguel y los dos hijos gemelitos de Ricky. ¿Alguien da más en historias gays...? ¿Y la adivinanza? dirás tú... ¡Ah!, vale, me olvidaba... Bueno, se trata de saber, leyendo el post, el nombre de una conocida obra de teatro de Lina Morgan. Pero sí no lo adivinas, pulsa en la foto..., jajaja. Bezos.

16 comentarios:
;)
Por cierto te invito a pasar por Mi Nube y que hagas click en favor de la ciencia.
La obra de teatro de la LINA MORGAN es ¡VAYA PAR DE GEMELAS! que yo soy muy viejuno y la vi en la tele hace tropecientos siglos no más... en todo caso los tatuados no me gustan... ¡me quedo con los barbitas desaliñados de la primera foto! Si este post se cumple el día de mañana... ¡Acuérdate, que ya lo preconizaste, como las hadas madrinas de la cenicienta, jejeje!
Uhh OGG se me adelanto. Pues al leer la historia adiviné. Pero bueno, me ha gustado mucho.
Besos Thiago Lindo
Pensé que era una historia de la cápsula
Saludos
Madre qué cosa más buena de historia. Es inmensa. Y, como dice OGG, guárdate el post con mucho mimo para poder demostrar que tú lo veías venir muchísimos años antes.
jaj Olas....! La verdad es que yo me lo pasé genial mientras me iba saliendo... el post, digo, jaaja Bezos a los comentatrices.
Me pongo burro sólo de pensar en estos dos pares de gemelos juntos, jajaja. Sí señor, ¡vaya par de pares!, jajaja. Es un relato futurista muy interesante, y su boda en la Almudena, oficiada a regañadientes por un Rouco Varela decrépito, seguro que será todo un acontecimiento, jajaja. Besos.
jaj cari, no sé yo si Rouco pelouro oficiará esa boda.. ¡Ni siquiera estoy seguro de que el PP deje que "eso" se llame matrimonio, jaaja Pero a qué es divertido pensarlo? jajaj Bezos.
Una linda historia... Todo de color de Rosa.
Muchas gracias.
Un abrazo.
Hombre, Peace, tiene que ser de color de rosa, cuando estos cuatro niños se casen, hay que suponer que el PP ya no gobierne en España y se puedan casar y SEGUIR LLAMÁNDOSE MATRIMONIO, jajaj Bezos.
cari ke tu seas el mas bonito del mundo no significa ke A coruña tambien lo sea jajaja
la ciudad mas bonita del mundo ya veras cual es jajaja
besos y azme el amor esta noche no?
ke ya te vale jajaja
besos
Que cosas cari imaginate los hijos de Bose tan guapos y como seguro abuelearan tendran el pollon del torero padre y el cabello azul de la madre jujujuju
He soltado una carcajada inmensa al llegar a ese final que me ha cogido desprevenido jajaja Si esto llega a ser verdad alguna vez te contratan en televisión de vidente y futurólogo. Eso sí, tendrás que usar tanga de leopardo.
Y me decanto cláramente por la pareja de la izquierda, que supongo que son los Bosé. Habrá que seguir su crecimiento... y adelantarse a los Martin :)
Un beso (por si no lo habías adivinado)
Jaja Me alegro que te haya gustado, Parmenio, a mi me parece muy divertida, al menos yo me moría de risa "pensándola"... Pero no tuvo muchos comentarios, ya ves, jaja.
En fin, nunca se sabe, jaaj. Bezos.
Vale, ya me imagino el título de la obra de Lina Morgan, "Angelines no es un color". Jajajaja
Que imaginación la tuya, cari, aunque, quién sabe, si al final va a ser cierto eso de las peras y las manzanas que diría tu amiguita del alma y alcaldesa, Ana Botella.
Bicos Ricos
Pero no hay que ser morbosos. Ambos compartieron deseos y pajas, pero no vencieron nunca uno de los más ocultos tabús. A menudo salían a divertirse juntos a la búsqueda de presas, pero nunca tuvieron sexo entre ellos; aunque les gustaba jugar con el equívoco...
Tenemos tema. Dado por contada la potabilidad del hermano... cuantos maricones no nos hemos enamorado del hermano y quedado carbonizados en el deseo de...?
A los diez años era muy estúpido para saberlo pero ahora sé que a esa edad me gustaba mi hermano mayor (5 años). Siendo ahora un adulto joven uno de mis mayores ahogos meláncolicos es no haber follado con mi hermano. Con lo caliente que siempre ha sido el nunca me hubiera dicho que no.
Tema, querido Thiago, tema... :)
Manu.
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