Estos días no se habla de otra cosa (hasta mi admirado JJ. MIllás le dedicó ayer su artículo semanal) que de la gran cagada de la presentación, de la supuesta gran obra "Diccionario Biográfico" de la Academía de Historia, en la que reconocidos historiadores franquistas han elaborado gran parte de las biografías de los personajes claves del S.XX de nuestro país, de manera harto elogiosa. ¡Solo se les ocurre a ellos que escriba la biografía del dictador nada menos que Luis Suárez, medievalista y presidente de la Hermandad del Valle de los Caídos, vinculado a la propia Fundación Francisco Franco! En fin, un escandalazo de nada menos que de ¡seis millones de euros!
Todo este lío me recordó este post que escribí en el año 2007. Aquí os lo dejo, con mi consideración a las víctimas de aquel cruel dictador y asesino.
"Ayer leí que una asociación de animosos abueletes, jugando a las batallitas, recrea todos los años la famosa batalla de Brunete. Uno de los ancianitos participantes declaraba emocionado, casi llorando, con emocionada naturalidad y simpleza: “cada día vamos quedando menos…” Es lógico, pues aquel episodios tuvo lugar en 1937.Yo me emocioné. Me emocioné por esos jubilados que recuerdan aquellos heroicos ideales que les llevaron a resistir los ataques de las tropas enemigas sublevadas, eso suponiendo que haya alguna guerra que pueda hacerse en nombre de algún ideal. Pero esa es otra historia.
El caso es que yo a poco que me vaya de paseo con mis dos perras me salgo del mapa de mi urbanización, y me tiro aproximadamente una hora caminando o haciendo footing con las perras trotando a mi lado por unas llanuras donde tuvo lugar la susodicha batalla. No hay día que no recoja del suelo dos o tres balas retorcidas y oxidadas que encuentro semienterradas en el camino, y que mis pisadas y los pequeños movimientos de tierras que provocan las lluvias sacan a la luz.
Yo las recojo todas, ya digo, y las llevo a casa. Me entretengo en limpiarlas y con una pegatina y un trozo de celo, le pongo a cada una de ellas un número correlativo, la fecha del hallazgo y un nombre que me invento: Juan, Antonio, Carlos, Roberto, Sergio… etc. Me gusta pensar que esas balas perdidas, a las que yo pongo nombre al azar, no alcanzaron su destino; y que yendo dirigidas a alguno de aquellos soldados que yo así recuerdo, fallaron en su mortífera misión. Y que esos combatientes que salvaron la vida milagrosamente tienen hoy una existencia alegre y pacifica rodeada de sus hijos, nietos y hasta bisnietos gracias a que aquellas balas asesinas siguieron una trayectoria equivocada. Entonces me viene a la memoria las palabras de mi abuelo, que siendo también militar y habiendo hecho la guerra en el llamado bando triunfador, siempre me decía que él “no había matado nunca a nadie, al menos queriendo”.
Esa idea que me forjó mi abuelo de intentar no hacer mal a nadie intencionadamente, y la evocación de un soldado disparando siempre hacia el sitio equivocado con el fin de no herir ni matar a nadie, un poco al estilo de la guerra de Gila, me parece un bella manera de ir como soldado de a pie por la dura batalla de la vida.
Y en eso ando."
18 comentarios:
Sin duda un recuerdo de una trágica batalla y quien sabe a lo mejor esas balas dentro de un tiempo cogen valor.
Salu2.
Thiago lindo, pense que ya no publicarías, jejeje Rerspecto lo que no te quedo claro de mi entrada, el que gozaba con eso de forzar era Benjamín, el otro estaba siendo violado por este.
Besos guapo y sigue como un soldado aca en blogger
Sí he escuchado sobre Franco, claro, historias marcadas por sangre y muerte.
Como me gustaría tener una batalla cuerpo a cuerpo contigo.. cari que ando de un cachondo contigo que no veas, nada de besos, ni palabras solo carcias tremendas entre ambos.
Vaya tela de historiadores que tenemos en este país. Lo malo es que he leído más de un post por ahí defendiendo esa biografía tan "objetiva".
¿En serio que encontrabas balas y les ponías nombre y número?
Besos.
wow! que bueno que sobrevivio tu abuelo. Solo se me ocurre
"usos son de la guerra, vencer o ser vencido"
Un abrazo!
¡Qué escándalo esa biografía! Aunque, como muchas veces he dicho, yo, personalmente, no tengo nada en contra de Franco pues al no vivir en España en esos años y no estar involucrada políticamente, no sentí su ignominiosa dictadura. Luego al vivir en Ibiza que no era España en aquellos años, al contrario, era un oasis flotando sobre el Mediterráneo, pues viví muy bien.
Me ha gustado lo de tus paseos con las perras y encontrarte balas por el camino... ¡Qué fuerte! Muchos besotes cariñin, M.
Buena enseñanza te transmitió tu abuelo con eso de "no hacer mal a nadie adrede", abuelo por abuelo, el mío era de derechas y milutar, evidentemente era nacional, en fin, el caso es que, hablando de la guerra civil, él estuvo en LA ALPUJARRA una zona muy conflictiva, con todo me decía: "He de dar gracias a Dios, todos los días, porque el único tiro que di en la guerra fue a un gorrión que vi en un árbol, y sólo por ver si era capaz de darle, y encima fallé" o sea, que con independencia del bando, para él su victoria fue no matar a nadie... ¡benditos sean nuestros abuelos, los dos, el tuyo y el mío!
Preciosa idea la de colocar a cada bala el nombre de un hombre al que no alcanzaron.
El hermano de mi abuela fue elegido como alcalde del pueblo por el Frente Popular en mayo de 1936. Dos meses más tarde, justo al día siguiente del alzamiento nacional, la Guardia Civil disolvió el ayuntamiento constituido democráticamente. Tiempo más tarde fueron a buscarlo a su casa y lo fusilaron en un pinar.
Años más tarde mi abuela se casó con mi abuelo, combatiente por el bando nacional, no porque "le hubiera tocado" sino por auténtica convicción...
Y respecto a la Academia de Historia, es triste que en las Humanidades quepa tanto la subjetividad. Siempre he sido de Letras pero reconozco que en ámbito de las Ciencias las cosas se hacen mucho más objetivamente y no caben tanto las ideas preconcebidas. Ojalá llegara a aplicarse también el método científico en el ámbito de las Humanidades.
Besos...
Si es que no hay duda....¡debemos aprender de los errores....del pasado!
¿Qué tal va ese trabajo Iago? Un beso soleado en Madrid
Es lo que tienen los dictadores, que siempre quieren imponer su voluntad a base de sangre y horror.
Besos.
Un buen post, Thiago.
Me asomaré desde mi ventana a verte. Un abrazo por el cariño que me has ofrecido durante este tiempo, cari.
Si es que ahora parece que hubo tres franquistas en garrilla y digo yo que el dictador no se pegaría todas ésas décadas cómodamente subido a la poltrona del poder con el apoyo de solamente unos pocos. Pero claro, les quitas un poco la patina progresista de pichiflús y te salen los carcas a patadas. Éste Luis Suárez y otros. José Ramón Ayllón y Aurelio Fernández autores del libro Etica ése de la editorial Casals que se están tragando nuestros escolares de 4º de la ESO en el que comparan el aborto con el holocausto y dicen que fuera del matrimonio heterosexual la familia está amenazada y que de padres separados salen hijos drogadictos. Los mismos perros con distintos collares.
Una idea interesante la que tuvistes con las balas.
En el caso del libro, no voy a comentar.
Mi abuelo estuvo en el bando republicano. Le mandaron a cortar las lineas del telégrafo. Fue apuntado por un nacional (azul como le llamaba él). Quien le apuntaba se puso a llorar y le dijo que se fuera.
Afortunadamente muchas balas no llegaron a su destino o ni siquiera salieron
Saludos
He estado leyendo las entrevistas que ha dado Gonzalo Anes, director de la Academia de Historia y me ha parecido de un patetismo abrumante. No sólo no ha querido reconocer su error sino que ha defendido que no se han revisado las entradas porque lo importante era editarlo no su contenido. Es la misma respuesta que dan los políticos, lo importante es inagurar no que esté bien hecho. Y así nos va.
Del artículo de Millás me ha gustado mucho la idea de los soldados errando voluntariamente. ¿Cuántos habría de esos? Más de los que pensamos.
Un beso (histórico)
También es una lástima que esa sea la única dictadura Europea que no haya pagado por sus crímenes.
No sé eso que cuentas en tu post es real, pero caso de serlo seria muy encomiable y enternecedor...
Echo en falta a Gila.
Un abrazo.
Que huevos tienes colgando la foto del abuelo en la mili, o lo que sea... Bueno, mi abuelo también estuvo en esa guerra, en el bando de los vencedores, que según él "era lo que tocaba, o te apuntabas ahí o ibas jodido", y así se fue el buen hombre a la batalla del Ebro, donde duró dos telediarios y pronto lo enviaron a una fragata, que es donde debe estar la gente de mar.
Bicos Ricos
qué bonito post. Agh, qué bien escribías. Y digo yo... qué fue de tí ahora? Jajajajaja. Tanto te exprimen que ya no escribes así de bien ;P
Es broooomaaaaa...
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