Con este post quiero ayudarte a ti que de repente te has vuelto gay (bueno, algunos también se vuelven gay sin volverse, jajaja), para que te conviertas en el gay perfecto, tanto como el de la foto. Un auténtico gay homologado y con carnete de gay. Qué para llegar a gay, no se puede ir de aquella manera ni uno se vuelve el gay perfecto solo por decirlo, hala, voy a ser gay a partir de ahora, ¡qué va!.
Ser gay exige una dedicación y una cosa, hay que trabajar mucho, que no todo va a ser “aquí me las den todas “(bueno para gay pasivo sirve, jaja). Pero no. Lo más importante para ser un gay perfecto es el aspecto, y si no que se lo pregunten a Carmen Lomana. Por ello te voy dar estos consejos de gay “con estilo”. ¿Quieres ser un gay triunfador, un gay que ligue en el ambiente, que todos los otros gays sepan que eres uno de ellos? Olvídate del radar que ir por ahí a ligar cargado con un radar es muy pesado y sigue estas mis 10
chorradas normas:
1) Para empezar tienes que depilarte todo el cuerpo, se siente. Hay gays peludos pero a esos les llaman osos. Y eso no es lo tuyo si estas leyendo esta chorrada, ¿verdad? Así que aquí es donde empezarás a sufrir, ser gay cuesta. Luego ya sufrirás por otras partes, jajaja, pero olvídate de los pelos.
2) En segundo lugar tienes que gastarte un pastón en rayos UVA. No puedes ir por la vida de gay así con la piel toda blancucha. Un gay de libro tiene que estar siempre perfectamente bronceado. No sé pq, pero el moreno queda como muy gay.
3) En tercer lugar tienes que dejar que te perforen… preferentemente las orejas claro. Tienes que ponerte dos pendientes. Hoy se llevan los cuadrados de brillantitos y los de pasta negra como si fueran unos cuernos. No te pongas esos que agrandan las orejas. Eso no queda nada gay, sino alternativo. Y los gays no somos nada alternativos, a todos nos gustan los mismos hombres, jajaja.
4) En cuarto lugar tienes que dejarte que te la metan… la aguja de tatuar. Un buen gay moderno y molón tiene que tener un tatuaje o dos o, incluso, varios. En eso la Cátedra de Gaycidad de la Universidad de Chueca (hacen un máster en los cuartos oscuros que te cagas) no se pone de acuerdo. Pero puedes hacerte “algo pequeñito” por cualquier sitio siempre que luego te hagas uno bien grande y emborronado por un brazo. Evidentemente se trata de que todo el que lo vea se dé cuenta que eres un gay, tatuado pero gay, no te vayas a tatuar la cara de tu novia.
5) Hay que ponerse un collar. Si, lo siento, pero hay que echarse algo al cuello. Curiosamente el tipo “rosario de mi madre” que puso de moda Ricky Martín se sigue llevando. Un buen calabrote de plata también hace muy gay; puede ser de oro, pero entonces eres gay y hortera, dos cosas casi incompatibles. Los gays tenemos un gusto
refinitivo, cari. No hay gay sin gusto (bueno, eso dicen, que luego algunos fingen el orgasmo, jajaja).
6) Hay que llevar ropa interior de marca. Pero de marca gay. No vale uno de Ferry´s ni de mercadillo. Un buen gay con papeles tiene que llevar CK o D&G. Realmente por ahí, por el rabo, es por donde se empieza a ser gay de verdad. No hay gay sin su buena, cara, y molona ropa interior de una marca “amorosa”. Y eso que es justo la parte que menos se ve y si ligas te los van a quitar en seguida, pero tú vas mucho más contento por la calle y, como digo, te sientea más gay más contento contigo mismo, claro.
7) Alguna pulsera. Tampoco hace falta que te pongas muchas no te vayan a confundir con el ex Duque de Lugo (hablando de gays, jaaj), pero alguna sí. Es imprescindible y da un toque muy a
la page. Aunque tampoco vale cualquiera, no te vayas a poner una contra el reuma de tu abuela, claro.
8) El pelo. Aquí es donde se admiten más variaciones. No por nada, que todos los gays luego lo llevan igual, pero hay que estar atento a las modas. Ahora se llevan los tupés, pero sigue siendo bastante gay la cabeza rapada. Pero olvídate ya de la crestita, por dios, que eso ya es de heteros y todo…
9) Un pircing. Esto es elemental hoy en día. Un pircing primero da mucha conversación: “te dolió mucho?” “Nunca me la han comido con uno en la lengua”, etc. Se puede llevar en la ceja, en el labio, en la lengua, o –definitivamente el sitio más gay- un “
pinzón” (como decía el otro, jajaj).
10) Y finalmente una o dos sortijas en ambas manos. Pero ojo no valen en cualquier dedo de los clásicos. Ni corazón, ni anular ni meñique (dicen que antiguamente este era el dedo gay pero a raíz de que a los gays les ha crecido “milagrosamente” el tamaño hoy ya no se llevan en esos dedos tan pequeños), hay que llevarlos en el dedo gordo o en el índice. No hay gay que no lleve un aro en el dedo gordo.
Y ¡hala! ya estás, ya eres el gay perfecto, ya puedes lanzarte por ahí a ligar con otros tan gays como tú o incluso más, eso ya va en gustos, jajaja. Pero que no se diga que eres gay y no lo pareces. Eso si, este blog ni busca ligues ni empareja por similitudes ni se hace responsable de que este recetario no funcione, pero si me mandas la foto después de la transformación yo te remito contra reembolso la acreditación de que "mas gay no puedo ser". Si no ligas ya es tu problema, ¡qué te den!.

Y tú, ¿cumples este decálogo? ¿Eres el perfecto gay o te hace falta un empujoncito? Pues ya sabes ¡Thiago te enseña, Thiago te divierte y, si te dejas, también te la mete... un ratito, jajaja!