Publica el director de la revista gratuita
Shangay, Alfonso Llopart en su último editorial, un artículo en el cual muestra su extrañeza porque en la actual coyuntura televisiva, tan fragmentada, no haya todavía un canal gay. Parecería lógico que con el poderío económico que se le supone a los gays, y habiendo para ellos –nosotros- una oferta variada de todo tipo: servicios domésticos, cruceros, apartamentos y casas rurales, revistas, etc..., hubiera también una televisión rosa. Pero no la hay.
Efectivamente parece un proyecto atrayente pero, sobre todo, de difícil concreción económica. Porque, como dice el poeta Luis Antonio de Villena en el mismo número de la revista, los gays estamos mal acostumbrados, y nos buscarnos la vida en Internet. En revistas, películas, discos o fotos de maromos desnudos nos movemos por la red gratuitamente. Gastamos mucho si, pero debe ser en copas, peluquería,
clubbing y
shopping (y perdón por las mariconadas jajaj). Pero en cultura (gay) poco. De hecho he leído que la mítica librería Berkana ha pensando en cerrar. ¡Compra un libro gay, coño!.
Pero al lío; Alfonso se pregunta allí, e invita a los lectores a que le escriban a su correo alfonso@shangay.com, cómo querríamos nosotros los gays una tele queer. Y yo, como me gusta meterme en todos los fregaos, voy a decir como me gustaría la mía.
Me gustaría, para empezar, que fuera independiente. Si cae en manos de un partido o un grupo de opinión fuerte ya la hemos liado. No quiero una tele para criticar a nadie. Sería una televisión básicamente como todas, pero con una fuerte incidencia sobre temas homosexuales. Me gustaría una tele con sus noticias y sus anuncios. Pero que fueran, de alguna manera orientadas a los gays: noticias gays de todo el mundo y anuncios propios para productos que nos interesan: diversión, condones, moda, salud… Podría haber programas de animales, claro; aunque podría contar como son muchos los animales que tienen comportamiento homosexual en la naturaleza. Podría haber un “España-gay en directo” para que se viera que ser marica en muchos pueblos de España todavía es un atrevimiento, y lo distinto que es ser gay en la gran ciudad. Podría tener series míticas de la tele generalista como “Will y Grace”, “Queer as Folk” o “Física o Química”. Un montón de películas, que no tienen cabida en las teles normales, y que tenemos que ira ver a los Festivales de cine Gay y Lésbico. Podría incluir, claro, a partir de ciertas horas, películas porno gay, lésbico o trans. No podemos olvidar que a los gays nos gusta mucho el porno. Podría haber deporte, hay hasta unas olimpiadas gays. Podría hablar de sitios, de moda, de arte, de libros. Debería ser variada y el tema da para mucho. Podría tener sus programa de diversión también, como “chico busca chico” y hasta de cotilleo gay. E incluso un programa de chistes de maricas, para demostrar al mundo que sabemos reírnos de nosotros mismos. Desde luego tendría que tener una amplia programación de videos musicales de música chochera y bailable. Música pop que tan alejada está de las televisiones, digamos, normales. Y conexiones en directo con las salas más bailonamente gay de España. Podría haber teatro, teatro independiente, teatro moderno y trasgresor que sirviera para llevar a la gente a moverse más. Teatro marica, también; ¿por qué no? Podría hablarse de las saunas y de los locales de ambiente. Y podría hacer una gran labor de divulgación y de ayuda a los jóvenes, apoyo sicológico, sanitario, etc. Ya no digo nada de un "Gran Hermano en el cuarto oscuro", con 12 gays cachondos y encerrados, jajaja.
Podría dar cabida a los videos, los graffiti, la música de gente corriente, que quiere darse a conocer, esa gente que sube sus cosas a Youtube. Y recoger esas series gays que han hecho grupos de amigos casi sin medios económicos y que sólo se ven en la red. Se podría buscar ayuda de voluntarios, ir por las facultades de ciencias de la información, dar cabida a alumnos en prácticas de comunicación audiovisual, formar una cooperativa… Vender espacio a las revistas gays más conocidas. Tampoco tendría que emitir todo el día a lo mejor…, pues los gays para ser ricos tenemos que trabajar, jaja.
En fin, yo creo que una tele gay tendría mucho que decir y un gran público al que dirigirse, optando por la libertad, el ingenio, la gracia, el desparpajo, dejando de lado los esquemas radicalmente formales del medio. Podría ayudar y divertir a la gente. Ser un vehículo de unión y de diversión. Pero claro, yo no me meto en el aspecto financiero. Cuenta Alfonso en el citado artículo, que la tele gay alemana también está a punto de cerrar. No sé. De eso que se encarguen otros. Pero veo en la TDT canales con menos interés y menos publico potencial y ahí los tienes. Porque es vergonzoso ver a que grupos les han concedido estas emisoras. Que haya algunas que están todo el día vendiendo cuchillos y aparatos para fortalecer la cintura clama al cielo ¿La televisión digital era eso? Habría que buscar subvenciones y porqué no, donaciones. Que hay mucho gay rico, ¿no dicen eso? Pues que se mojen, jajaja.
Y tú ¿tienes alguna idea que aportar? Pues ya sabes.., mándasela a:
alfonso@shangay.com