viernes, 20 de agosto de 2010

SU PERFUME

Olía distinto a todos los hombres con los que había estado. Y cuando abandonó la habitación, aquel olor aún permaneció un buen rato impregnándolo todo. Era un aroma algo pasado de moda, pero que en su suave piel aterciopelada adquiría todo un mundo de sensaciones únicas. Olía como huelen esos muñecos de latex que usan las niñas en sus juegos, o como la de la cera cuando arde en los templos. Un olor sólido y comestible, hoy abandonado ante nuevos aromas más frutales y empalagosos.

Al dejar aquella cama de aquel pazo reconvertido en hotel y situado a las afueras de la ciudad al que me condujo, donde pasamos toda la noche amándonos, aquel olor permaneció profundamente entre la urdimbre del lino de las sábanas y en cada uno de los rizos de las lujosas toallas de la habitación. Pero no solo permanecía en el ajuar. Aquel olor tan especial que me tenía drogado, ocupaba, realmente, todo el espacio y toda la luz. Y por algún procedimiento desconocido para mí, por alguna reacción física extraña, o tal vez química y por el efecto de algún desconocido catalizador, todos los átomos que formaban parte de aquel delicioso perfume empezaron a maniobrar delante de mí cuerpo, en cambio inmóvil; desligándose de las fuerzas atómicas que los mantenían unidos, para volver a reagruparse de nuevo en sensaciones fácilmente reconocibles: se colocaron como se colocaría un mágico e imposible cubo de rubik y alcancé a ver, como te puedo a ver a ti hoy, el Amor, el Deseo, la Pasión, el Orgasmo, y el Semen, desde una perspectiva que nunca antes había ni siquiera imaginado. Y yo podía contemplar asombrado e inmóvil, desde aquel lecho todavía revuelto, cada una de esas ahora corpóreas emociones.

Pero aquellos átomos aromáticos y revoltosos no se limitaron a dar forma clara y concreta a palabras tan bellas, pero simples; sino a maravillosas frases más elaboradas. Así pude ver claramente y delante de mí, ante mis pasmados ojos, como se juntaban hasta formar expresiones que reconocí fácilmente al punto, tales como “te amaré siempre”, “nunca nos separaremos” o “nadie me ha hecho el amor como tú”. Y puedo jurar que esas frases lograron materializarse total y completamente para adquirir una presencia física real increíblemente comprensible y bella.

Hasta que finalmente, y en menos de una fracción de segundo, todos aquellos olorosos átomos se reagruparon en un rayo luminoso que abandonó presuroso el cuarto por la ventana abierta hacía el mediodía, con la misma velocidad que había salido él de la habitación para volver a la ciudad en la que trabajaba.

Me levanté muy lentamente, sabiendo en mi interior que nunca jamás volvería a percibir aquel embriagador perfume.

28 comentarios:

Stultifer dijo...

Aromas de nardo indiano que mata y de ovonia que enloquece.

Sr. Shysh dijo...

Aromas del primer hombre con el que estuve en plan amoroso; Fa, los limones salvajes del Caribe. True que aún recuerdo cositas cuando me llega ese olor.

Brekiaz dijo...

buff q boni ntrada!!
ando de volada T___T
bsiitooo!!

Alfonso dijo...

Ummm me has recordado a aquél agobiante libro que leí hace años :s

Fran Frannao dijo...

Thiago la manera en que has descrito el olor de ese ese gran amor de una noche, es exactamente la misma descripción de mi olor corporal según mi chico jaja.

Me ha encantado tu texto, hoy te he conocido un poco más con estas palabras jeje.

Un besazo

alvaro Locx dijo...

Se me cayeron los calzones y me llega el tenue olor de ostras gallegas y cera para surfear...

Anairo dijo...

Cuando vi el libro pensé que se trataba del famoso y perturbador libro sobre el asesino Grenouille.Es una entrada hermosa, que describe a la perfección uno de los sentidos más sensuales. La vista falla y el gusto es bastante insensible, pero el olor permanece por los años.

Besos, te voy a acosar ahsta que participes en Alice In Nightmareland, jaja.

Te quiero :)

AntWaters dijo...

:_) Como perraco no puedo estar más a favó de los olores, que trae a quien trabaja, a quien está no sé dónde jugando al furgol y lo hueles y te trae metro noventa, vello, silueta jajajaja y tó.

Besos de wofff

Edgard dijo...

Tal vez para los que te conozcan desde largo tiempo atras, esto no les resulte asombroso, pero a mí, realmente me sorprendiste con esta redacción destacable, y tan distinta a lo que pones habitualmente.-

Un abrazo fraternal.

G-boy dijo...

Recuerdo que en mi primer quiebre, lo que más extrañaba era el olor a perfume de ese chico, y la necesidad de sentir su aroma fue muy duradera. Cuando alguien pasaba cerca con un aroma similar, lo recordaba y me entristecía...los aromas soy una parte muy importante de la imagen que te formas de los demás. Cariños Thiago.

xTo=-vs-=naRco dijo...

Aparte de la belleza de esta entrada, tremendamente poética, mencionaré que leí hace un tiempo acerca de una especie de órgano sensitivo, como un guisante, que esta situado más o menos a la altura del entrecejo, y es el encargado de dictarnos que persona es apta o no para enamorarnos, según las cualidades que antes han sido procesadas en el cerebro.

Abrujandra dijo...

Qué vida esta la mía, de mujer...no puedo percibir esos olores así.
En mi próxima vida seré hombre, como me gusta muchísimo los hombres, seré gay...está decidido.

B.Lee dijo...

A razón de qué acontecimiento estamos tan melancólicos?

Gary Rivera dijo...

Que bonito, sabes al leerte no pude imaginar que era Jean-Baptiste Grenouille el que escribia! El veia el mundo a traves del olfato! Ok era un asesino despiadado! pero que sublime!
Thiago tu me sorprendes!! Hoy te has lucido! Mis respetos! Me quito el sombrero! y me inclino ante ti! Y me alejo jajaja porque si eres como escribes! es peligroso jajajaj inclinarse delante tuyo! jajajajaja

Un abrazo amigo!!

Angel dijo...

Thiaguín.... pero ¡mira que eres dramático!.... ¿es que no puede terminar alguna de tus historias felizmente con la sensación de eterna felicidad y reencuentro?
¡Eres un agua-fiestas! jajajaj! y mira que está bien escrito ese mundo de olores -casi sabores- que nos reflejas... pero ¡joer!... ¿por qué siempre tan melancólicos los personajes que nos trazas?
Eso refleja algo psicológico... un trauma: ¡ah ya! ¡la tienes pequeña!....
¡Alma de dios!... te superas en la escritura... pero no te nos quedes en la calle melancolía...
Por cierto... esto me ha recordado a alguien con quien las primeras veces que compartía cama y ducha se regocijaba con los olores... como queriendo coger mi esencia... jajajaj! ¡ya ves!... ¡eres la leche!

Besos, guapo de los bellos olores!

Damian dijo...

a mi lo q los olores me traen son recuerdos degente con la q he estado.
ysiento q el perfume q capto, era el de esa persona con la q salia antes.
y me transporta a otra epoca, otro cuerpo, otros lugares...

davichini dijo...

Preciosa entrada, muy bonito lo que describes y cómo captas el olor de los demás.

Besazos!!

Eurice dijo...

¡¡¡Sublime!!!
Vaya con el periodista que encierra en su interior un prosista poético de altura.
Espero te prodigues de cuando en cuando en estas lides amigo, tienes el don de la palabra escrita, voy a redireccionar tu carnet a esta url, no sé si así atraeras mas lectores, pero al menos yo cuando clicke en el, me deleitaré con tu palabra.
Buen fin de semana cariñet.
Besos

José Miguel http://gaydonista.blogspot.com/ dijo...

El olor que se te pensonalizó en tu relato debió ser el espíritu de las feromonas.

Sachiel Renovatio dijo...

Los olores me recuerdan a los nenitos con los que he fajado, tirado o me he enamorado XD. Típico, cuando vas por la calle y algún tipo usa el mismo perfume que tu amor o un ex, nuestra mente vuela.

saludos!!!

Thiago dijo...

jaj buenas a todos... No voy a empezar a contestar uno a uno que llego tarde a la cita comentatriz... y ya veo que todos habéis tenido deja-vus de esos, jajaa

Y nada, decirle a Angel, que lo "feliz" no vende, cari.. que es tontería hacer post de esos de que bien estoy y que feliz y que bien me lo paso, que esos no les gusta a nadie ni son literarios, jaaj. Bezos.

Logan y Lory dijo...

Y a nosotros nos has recordado con esa descripción olfativa y sensitiva tan especial de ese encuentro a aquella del fanático ladrón de aromas personaje central de la obra de Puskins, el perfume, no en el sentido criminal, por supuesto, pero si en el de esas vivencias que se quedan ancladas en la memoria a través de la esencia que deja una piel.

Preciosa tu descripción, creo que a todos nos encantaría ser recordados de ese modo por alguno de los que nos han amado.

Un besazo plateado.

Montse dijo...

Hay olores que no olvidas nunca, y cuando los sientes, recuerdas momentos maravillosos, que quisieras volver a vivir otra vez.

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

Arrrrr!!! como me gustó este post.

me trae maravillosos recuerdos pero no de olores, si no más bien de sabores... si la saliva de un chico al besarme me mandaba directamente al cielo. Nunca nos volvimos a ver, lástima.

Besos Thiago.

alex dijo...

Me encantó... creo que incluso estuve en esa habitación contigo en algun momento... no fisicamente, claro, ya te gustaría a ti, (modo ego, que me han dicho que viene bien)..

Nene, me ha encantado, cuando te da por escribir, lo haces de forma increible, que engancha.... Será real lo que cuentas?

Un beso cielo

Pimpf dijo...

Yo tengo en mente varios aromas de antiguos amantes a los que he vuelto a ver y olían de una forma distinta.. En cualquier caso, los gallegos tenemos un aroma diferente, no me digas a qué, será mezcla de mejillón y algas... jajaja y ese tuyo... ¿era aroma a barón dandy?

Bicos Ricos

alvaro Locx dijo...

Cariño ya se que estas en verano de puta madre por Galicia pero es que yo me fuí al bosque y las noches son bastante frescas y es que tu verano y el mío son muy distintos, aquí la época de calor es Abril y Mayo y la verdad es que esta ciudad es un verano interminable.

Minombre dijo...

mmmm.... Lavanda