Todos estamos en la blogosfera para forrarnos. Unos para ganar fama literaria y otros dinero. Yo, como ya he descartado lo primero, quiero forrarme. Lo digo como lo siento.Por eso se me ha ocurrido montar un Banco. Más concretamente un banco de besos. Con todos sus servicios, besos fijos, besos variables, besos en cuenta corriente y besos a plazo fijo.
Te puede parecer una tontería, pero no lo es. Igual tú tienes hoy a quien dar esos besos que te sobran o tienes una pareja besucona; pero nadie te dice ni te asegura que no puedas necesitar esos besos sobrantes el día de mañana. ¡Piénsalo bien! Y asegura tu futuro, por una módica cantidad de besos hoy, puedes recibir montones el día de mañana y casi sin costo adicional. Se pueden depositar besos suaves en las mejillas, besos húmedos con lengua, besos ne… (no, esos no, esos te los guardas tú donde te quepan).
Todos los meses puedes ir depositando la cantidad de besos que tú estimes oportuna, eso dependerá de tu capacidad besucona. Hoy dejas uno que no has dado, mañana puedes dejar mil; ellos solos van creciendo. Porqué ese capital besístico se irá engrosando con el interés. Interés, por supuesto abonable también en besos, que marcará mensualmente el Índice de Besos al Consumo, que yo mismo fijaré, claro.
Ese capital entonces basado en tus propios besos, se quedará en mi banco tan ricamente, esperando el momento en que tu lo necesites; también puedes ofrecérselos a otra persona. Para ello este banco, dispondrá un eficaz sistema de envío de besos; y un ágil reparto, bien personalmente o bien a distancia, sin apenas recargo.
Pero si optas por la modalidad de plazo fijo, los podrá recibir todos juntos en el momento que tú decidas. Puede ser el momento de tu boda, el momento en que se rompa tu matrimonio o en el momento de tu jubilación. Tus besos descansan bien guardados en la caja fuerte de mi banco hasta que tú decidas recuperarlos. También podrás hipotecar tus besos o ponerlos como depósito y garantía de la construcción de tu felicidad conyugal. Siempre podrás echar manos de ellos cuando los necesites.
Y nuestro producto estrella: préstamo de besos. Supón que no tienes ganas de dar un beso en este momento, que te has quedado sin besos o simplemente que te huele el aliento; puedes solicitar un anticipo o adelanto a cuenta sobre tus besos futuros. Nosotros te hacemos un préstamo. Y no se exige nómina ni acta notarial; simplemente mucho amor.
Importante decir que, como todo banco globalizado que se precie, una pequeña cantidad de ese fondo depositado de besos irá a parar a los más necesitados: gente que habita en el desamor, necesitados urgentes de cariño por tsunamis sentimentales, cosas así.






















Vosotros los deseados


¡Ay, qué mala es la envidia!




¿Todos? ¿Todos? Lo dudo….! 
Es, además, superinteligente y solidario y está fascinado por la cultura española y la nórdica (finlandesa “cocretamente”). Su único temor como gay es estar solo; y yo le prometí un día, promesa que estoy dispuesto a cumplir, que nunca lo dejaría solo, que siempre estaría a su lado. Si algún día me pierdo buscarme en Ga.
Alex siempre me decía que yo era “el ragazzo piú simpatico dil mondo” (o algo así, claro) y que nunca hubiera pensado que encontraría a nadie tan simpático como yo”. Y a mi, francamente, ese título me parece maravilloso y me llena de orgullo, se me caen los calvinklein y me corro todo como un idiota cuando me lo dice y me hace llorar; porque yo creo que preferiría ser Mr. Simpatía a Mr. Guapo en cualquier concurso real o imaginario; Yo soy guapo de nacimiento pero simpático por elección. Me manda unos sms ideales diciéndome lo mucho que me echa de menos y me devuelve unos bezos, en contestación a los míos, con unos sabores siempre de lo más imposibles y exóticos.
Bueno, Ga y Alex se han hecho novios. Y yo estoy más feliz que un regaliz, ahora los puedo amar a los dos juntos en un imposible trío de alegría y diversión. ¡Felicidades a los dos! Siempre tendréis un lugar en mi corazón y seréis para mí “mis dos italianos”