lunes, 10 de septiembre de 2007

MARIFUÉ

Todas las tardes sobre las tres, cuando aún no hemos tomado el café aparece Marifué. No Marifé, no, Marifué.

Marifué es una amiga íntima de mi madre. La verdad es que amiga fiel no la hay mas, pues nunca falla en su visita diaria y en el cafetito que se toma. Viene siempre endomingada y peinada de peluquería como si de ir a una boda se tratara; pero con una bolsa de Zara, de donde saca unas agujas y una labor de lana que parece no terminar nunca. Su llegada, acompañada de su inseparable perrita "Gómez", anuncia la desbandada general de la mesa pues son pocos los miembros de la familia que la aguantan y soportan su charla egocéntrica basada en su única hija, Mari.

Le llamamos Marifué porque “váyamos dónde váyamos” (es importante que se lea váyamos) alguno de nosotros, mis hermanos o yo, Mari ya fue antes. Yo me quedo a oírla porque me divierte escuchar la eterna pelea de mi madre por meter baza o contar algo de sus sufridos hijos sin que Marifué le deje.

- Y tu hijo, Iago ¿qué? Pregunta dando el primer sorbo de café esté yo delante o no.
- Pues ahora se va a Madrid a….
- Mari fue. Estuvo en Madrid, ¡lo pasó…! No sabes cómo lo pasó, ya me dice ella, - "Máma como lo pasé en Madrid". - ¿Y tu hija la mayor…?
- Mi hija la mayor… pues está en Cádiz con su no…
- ¿En Cádiz? Mari fue. Bueno, bueno… Fue a todas partes en Cádiz. "Máma a todas partes" - siempre me dice ella. - "Fui a todas partes, a Cádiz, a Jerez, al Puerto, a todas…" Todos los chicos le decían que era la gallega más guapa que había pasado por allí. Dile a tu hija que pregunte por ella, si ha ido a todas partes, los mejores sitios, la conoce todo el mundo
- ¿Y tu hija la pequeña?
- Está en Paris hasta octu...
- Mari fue. Estuvo en Paris el año pasado. Le encantó Paris; siempre me lo dice: - "Máma me encantó Paris…" Fue a todo los sitios, ¡una de fotos que trajo de París! Y compró una de cosas en Paris…, lo compró todo.

Siempre es igual, ya digo, “váyamos dónde váyamos” Mari ya fue. El otro día en un momento dado ya no pude contenerme más.

- ¿Y qué tal tu sobrino el de Castellón…? Preguntó. Y antes de que mi madre pudiera contestarle, dije yo con un poco de maldad….
- Se fue a Tailandia a tomar por culo…
- Mari fue…. Se le escapó a la pobre señora, antes de que se diera cuenta de lo que estaba afirmando de su querida y única hija. Mi madre me mandó a mi cuarto castigado sin merienda, pero en el brillo de sus ojos pude adivinar cierta aprobación no exenta de gratitud.

Me fui a mi cuarto pero, inevitablemente, Mari ya había ido antes…

1 comentario:

BIRA dijo...

jajajajajajaja y yo que me había perdido esto!!!

Me ha recordado muchísimo a una vecina de mis Padres. A ella siempreeeee le duele algo, pero siempre. Y si a ti te duele, a ella o le duele o le ha dolido muchísimo más. Siempre le digo a mi Padre que un día, cuando estén charlando le diga que le tiene un tremendo dolor de huevos, a ver si a ella también le duelen. Mi Madre, claro, se descojona, pero le mira toda seria y dice: Ni se te ocurra, que nos conocemos!

Me ha encantado, Iago!