domingo, 11 de febrero de 2007

ME MUERO POR JODER

Algunos me reprochan que mi blog sea demasiado iagocentrista. Yo lo escribo, yo hablo de mi mismo e incluso yo protagonizo algunas de mis historias. Bueno, he de confesar que si, que soy iagocentrista.

Para que se me entienda, siempre he pensado (desde que pienso que tampoco llevo tanto tiempo en eso) que yo soy el protagonista de mi película; es más, pienso que soy el protagonista del mundo, francamente. Creo firmemente que si yo me muero el mundo se acaba, por lo menos para mí. Yo no se si alguien me puede discutir esto, pero no me interesa, como yo soy el centro de mi mundo siempre tendré mi razón. Punto (ya he dicho en algún sitio que esta es la coletilla que más odio: ¡punto!).

A veces pienso que todo lo que me rodea está ahí como un atrezzo para mi propia vida, que todo está colocado en su sitio (bueno, es un decir, porque el que lo haya colocado no es muy profesional que digamos y lo ha puesto así, de aquella manera, sin esforzarse mucho; si me hubieran dejado colocarlo a mi, otro gallo le cantara a este mundo). Todo y todos, ya digo, están colocados para dar cobertura a mi propia vida y pienso que todo existe puesto que yo existo y que, en general, está colocado para que yo sea feliz, porque yo nací para ser feliz, que esa es otra. Si no es así, que no cuenten conmigo.

Hombre, a veces también pienso que el que haya colocado todo eso para dar sentido a mi vida, se ha pasado, Tampoco hacía falta colocar tantas estrellas y galaxias y nebulosas y todo ese rollo, si no pienso ir a visitarlas; con unas pocas estrellas, pero bien puestas, hubiera bastado. Lo mismo pienso de los chinos ¿para qué tantos? Pero eso es un momento de inmodestia que me suele pasar enseguida.

En esto de los blogs pasa un poco lo mismo, yo creo que con el mío llegaba; no es porque yo lo diga, pero es el mejor. Y creo que los demás están ahí para que yo pueda leerlos y dejarles algún comentario siempre atinado, con ese estilo irónico que ya me va caracterizando. Ya se que algunos no lo ven así, pero es su problema; no los leo y listo, y para mi dejan de existir.

Porqué en la blogesfera (bueno para mi la pirámidesfera en la que yo estoy en la cúspide, claro) pasa un poco como la vida, que hay de todo, y no todo es buen rollito ni muchísimo menos, no tuve que leer muchos para dar con unos blogs que se pelean entre ellos y se insultan sin ningún sentido, y digo yo: ¿para qué lo hacen, si el único que a mi me importa es el mío? Ya digo. La vida imita a Internet.

Así que ya sabéis, todos, todos, todos me debéis vuestra existencia y estáis ahí para hacerme la vida feliz a mí, así que mucho cuidadito. ¡Yo soy capaz de morirme solo por joder!.