miércoles, 17 de enero de 2007

¡QUIERO MI INGENIERO!

Mi abuela se pasa la tarde en una mecedora en el salón calcetando y viendo la televisión como tantas abuelas. Nunca molesta, no habla de nada, no hace ningún comentario; como mucho a veces la vemos meneando levemente la cabeza de un lado a otro o ajustarse las gafas para ver mejor algo que parece interesarle.

Mi abuela el otro día sin embargo, levantó la vista de la labor que tenía en el regazo y soltó una frase que me dejó helado: - “Un ingeniero es un ingeniero; un ingeniero no es un hombre, es un dios” - dijo.

Bueno, me quedé helado como digo porque ¿cómo sabía mi abuela que mi novio es ingeniero? ¿cómo se había enterado de nuestra relación? Y sobre todo me quedé helado porque era la primera vez que hablaba desde que se murió hace tres años.

Ivan, estudia, ¡Cojones! ¡Quiero mi ingeniero!



Iago, para Ivan que tiene el día 19 un examen.